martes, 27 de septiembre de 2011

Capítulo 2

Por la mañana, me despertó una voz, diciendo algo que no me llegó entero a los oídos.
-No, Mamá, tengo sueño...-respondí, susurrando y con la voz entrecortada.
-Vamos, niña, levántate ya, que estamos entrando en el Capitolio- volvió a decir la voz. Entonces me dí cuenta que no era mi madre, sino Amanda Kurt, la que me estaba llamando. Y el recuerdo de lo que me había pasado las pasadas 24h y lo que me pasaría en las próximas semanas me golpeó tan fuerte que casi me eché a llora de nuevo. Pero pude contenerme.
Amanda salió de la habitación y me empecé a preparar.
Cogí del armario una camiseta de seda verde suelta pero ceñida a la cintura y unos pantalones ajustados que me llegaban a la rodilla.
Tenía que ir bien vestida para ganarme a la audiencia del Capitolio.
Me lavé la cara para quitarme un último rastro de lágrimas y fui al comedor del tren.
Ahí esperaban ya mis mentores y también Amanda y Mark.
Para desayunar había tostadas con bacon y un vaso de leche y otro de chocolate caliente. En el centro reposaba una canastita con bollos de pan y un plato con galletitas. Intentaba evitar las miradas de los demás. De pronto me dí cuenta de que todo se volvía oscuro por fuera y se encendieron las luces del tren.
-Estamos pasando por debajo de las montañas- dijo Ella Parkinson.
-Ah, vale. Qué susto. -dije. Se me quitó el peso que sentía en el pecho.
De pronto, el compartimento se llenó de luz y lo vimos. El Capitolio. Mucho más maravilloso que como se veía en la televisión. Lleno de colores y de gente con la piel teñida y con cosas incrustadas por el cuerpo y pelo de colorines idiotas. Edificios altos rosas y amarillos, parques de plantas mutadas de color azul y morado, suelos de baldosas multicolores. Plazas de azulejos verdes. Todo me recordaba a dulces y chucherías.
Mark y yo nos pegamos a la ventana y empezamos a saludar a todo el mundo al pasar. Nos señalaban con cara de euforia, y si alguno nos veía saludarle a él concretamente empezaba a dar vueltas tirando cosas por los aires y gritando. Teníamos que ganar patrocinadores.
Cuando el tren entró en la estación, sonó clara la voz de Lox:
-Recordad. Ahora son las ceremonias de Apertura. Haced TODO lo que los estilistas os digan. Queráis o no. ¿Entendido?
-Sí - respondí.
Mark solo asintió.

4 comentarios:

  1. Uououououou!!! I want more! (???)
    Estoy en ascuas *.*

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  2. SDJLFKASDLKFAJSDAJKL
    M.E E.N.C.A.N.T.A. E.S.T.E. C.A.P.I.T.U.L.O.
    POR DIOS, ESCRIBE MAS MAS MAS!
    Te quiero <3

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  3. Tu blog está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.

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    besoss
    Catherine

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